¿Qué es la educación fiscal?

La educación fiscal es una política de Estado que tiene como objetivo fomentar una ciudadanía participativa y consciente de sus derechos y obligaciones. Se trata de un proceso de enseñanza y aprendizaje basado en tres ejes: formación en valores, construcción de la ciudadanía y cultura fiscal.

El sistema educativo puede preparar a los jóvenes para el momento en que deban cumplir sus obligaciones como contribuyentes, impartiendo una serie de conocimientos básicos que expliquen el sentido, el alcance y la finalidad de los impuestos y que describan brevemente los capítulos del Presupuesto público, así como los requerimientos más simples del sistema fiscal. Es importante que interioricen la idea de la fiscalidad como uno de los ámbitos donde se articula la necesaria correspondencia legal y ética entre derechos y obligaciones, donde se imbrican los intereses personales y los beneficios comunes. Para esto ni se puede ni se debe esperar a que los ciudadanos sean adultos (Delgado, et al, 2005).

Por sus modalidades, la educación fiscal puede ser formal, no formal e informal.

  • Entendemos por "educación formal" el sistema educativo de cada país. Es decir, el conjunto de enseñanzas que conducen a la obtención de un título oficial, según la normativa vigente en cada país. Por ejemplo: la existencia de una asignatura que se denomine "Educación fiscal" en la educación primaria, secundaria, etc. de un país, cuya calificación forme promedio con otras asignaturas como "Matemáticas", "Geografía", etc. para obtener el título correspondiente.
  • Entendemos por "educación no formal" el conjunto de enseñanzas muy concretas y específicas, que pueden impartir tanto instituciones públicas como privadas, pero cuya culminación no da lugar a la obtención de un título oficial. Por ejemplo: muchos programas de educación fiscal, se ofrecen como una formación complementaria (sin reflejo en la calificación curricular académica), o como una actividad extraescolar
  • Entendemos por "educación informal" toda información que se recibe de manera casi inespecífica, en ámbitos no docentes y que no tiene ninguna calificación ni trascendencia oficial. Por ejemplo: muchos programas de educación fiscal consisten en campañas de publicidad para jóvenes, stands en ferias, exposiciones, museos; o bien en obras de teatro, en series de televisión, en publicaciones juveniles, juegos y spots en lugares de ocio, o centros comerciales.

Entre los contenidos de la educación fiscal se pueden señalar, entre otros, aspectos relacionados con el respeto por lo público, la honestidad, la solidaridad, la cooperación para la financiación de las necesidades comunes, el rol del ciudadano en el Estado (derechos y obligaciones) la adecuada gestión de lo público, el destino de los fondos ("camino del dinero público"), etcétera.

Que es educación


fichero_81